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martes, 5 de mayo de 2009

Escándalo por fotos comprometedoras del Padre Alberto



El Nuevo Herald publica hoy: El popular sacerdote de Miami Alberto Cutié, padre Alberto, debe reunirse con el arzobispo John Favalora en las próximas horas para discutir las imágenes que ha hecho públicas una revista de farándula, que lo muestran en actitudes románticas con una mujer en la playa. La edición de esta semana de la revista TV Notas USA muestra una serie de ocho páginas con 25 fotografías de Cutié en actitud romántica con una mujer de pelo oscuro en la playa.

Nota personal de Alberto Sardiñas: El Padre Alberto es un gran amigo y colega, además de un invitado frecuente en mi programa de radio. Lo respeto y lo admiro, además estoy seguro de que a partir de esta situación saldrá fortalecido como ser humano y más cerca de Dios.

Quisiera conocer tu opinion sobre esta noticia. Deja tu comentario aquí en el blog.

domingo, 19 de abril de 2009

Elvis Crespo: Lección de primera clase


La escena fue probablemente insólita: Una mujer en la sección de primera clase de un avión ve entrar al conocido cantante Elvis Crespo. Se notaba afectado por el alcohol y, al ordenar un trago a los sobrecargos, se lo negaron. Mas adelante durante el vuelo, esta misma mujer ve al cantante haciendo movimientos que podrían considerarse “sospechosos” y finalmente se da cuenta de que el hombre se está masturbando bajo las cobijas. Esto es lo que alega la mujer que lo denunció.


Para nadie es un secreto que, de ser esto cierto, el cantante perdió por completo el control. Esta noticia coincide con un estudio que leí de la Universidad de Yale, el cual confirmó que el auto-control no es algo natural sino aprendido a través de la vida en sociedad y que además genera un gran desgaste en nosotros. En otras palabras, cuando nuestros ancestros vivían en la selva y cazaban para comer, probablemente nadie les decía que masturbarse en pleno bosque era incorrecto. Sin embargo, nuestra realidad es completamente distinta.

La misma falta de control que posiblemente afectó a Elvis Crespo, es la que hace que una persona pierda el control y golpee a su pareja o a sus hijos. Se trata de la misma que se ve cuando le gritamos a alguien en la calle porque casi nos choca con el auto, así como lo que ocurre cuando no aguantamos más la dieta y salimos corriendo a comernos un helado triple.

Yo quisiera hacerle las siguientes sugerencias a Elvis, que aplican también a ti y a mi, que hemos pasado mil veces por momentos en los que perdemos el control:

1- Respiremos profundo antes de actuar: ¿Estás a punto de hacer algo cuestionable? Respira, aguanta el aire en los pulmones por un momento y exhala. Allí todos tendremos 5 segundos adicionales para pensar si la decisión de masturbarnos en el avión, o pegarle a nuestros hijos, o comernos el helado triple, tiene sentido o no.

2- Pensemos en las posibles consecuencias: Todo lo que hacemos en nuestra vida tiene un nivel de riesgo, que podemos definir como la relación entre el resultado positivo que puede traer, versus las posibles consecuencias negativas que podemos sufrir. La pregunta que debemos hacernos es simple: ¿Vale la pena?

3- Pidamos disculpas: Al fin y al cabo todos somos seres humanos. Todos hemos cometido errores y, finalmente, toda persona a la que le pidamos disculpas por nuestro error, también ha cometido errores, así que alguna vez él o ella tuvo que pedir disculpas también. Disculparnos demuestra humildad, confirma que aprendimos la lección y demuestra respeto hacia las personas afectadas.

A Elvis, a ti y a mi mismo – todos pertenecientes al grupo de los que cometemos errores – nos invito a que usemos los errores cometidos para ser mejores seres humanos y ejercer mejor el auto control, en una sociedad donde esto no resulta fácil, pero es muy necesario para seguir viviendo en armonía.

Alberto Sardinas

domingo, 5 de abril de 2009

Myrka y Ulysses: duras lecciones


En abril del 2008 supimos por la prensa de la inesperada boda de la presentadora de televisión Myrka Dellanos y su novio Ulysses Alonso. Nadie esperaba que Myrka, de 42 años, y Ulysses, de apenas 26, podrían llevar tan rápido al altar lo que parecía un noviazgo corto. Sin embargo, ellos se atrevieron a dar el “sí”, con la seguridad de poder estar juntos “hasta que la muerte nos separe”.
Inmediatamente comenzaron las entrevistas, las fotos y las alfombras rojas donde se les veía felices. Sin embargo, sólo unos meses después, una llamada al 911 mostraba a Myrka asustada y amenazada por su propio esposo y en su casa. La descripción de los hechos lo hacía ver como un episodio de agresividad que había sido interrumpido a tiempo. Después vino la búsqueda de ayuda para salvar el matrimonio y, hace sólo unos días, el triste anuncio del divorcio.
Sólo dos personas, Myrka y Ulysses, conocen la realidad de lo que ocurrió entre ellos y por qué no funcionó su matrimonio. Sin embargo, basados en los hechos que se vieron en la prensa, yo encuentro 3 lecciones que podemos aprender de la experiencia de ellos y aplicar en nuestras relaciones:
1- Démosle tiempo al tiempo: De la noche a la mañana se puede sentir una gran pasión, pero no se construye una relación. ¿Sabes por qué se siente tanta pasión por la otra persona cuando una relación comienza? Es el truco inconciente de las mentes de ambos para ocultarse las debilidades el uno al otro. Por eso es tan importante vivir la etapa del noviazgo, hasta llegar a un punto en el que ambos muestren su verdadero ser y no su mejor cara.
2- Controlemos nuestros impulsos: En una crisis de pareja nadie gana, pero tiene más que perder el que no se controla y se deja llevar por su rabia. Las dos llamadas que Myrka realizó al número de emergencia en sólo unos meses, demuestran que las reacciones de Ulysses causaban un gran miedo en ella. Si nuestras reacciones causan miedo a la otra persona, comencemos por asustarnos nosotros mismos y trabajemos en cambiar la manera en la que enfrentamos las diferencias entre dos.
3- Elijamos a nuestros jueces: A veces le damos demasiada importancia a la opinión de los demás sobre nuestra vida, sin darnos cuenta que nuestros verdaderos jueces somos nosotros mismos y Dios.
La secuencia de titulares de portadas de revista de Myrka y Ulysses va así: “Todo sobre su boda secreta”, “En crisis” y “Se divorcian”. A lo mejor me dirías que para Myrka era imposible estar alejada de los paparazzi que tanto la acosan, sin embargo, cada una de estas entrevistas fue por decisión propia.
Yo me atrevo a sugerir que seamos más reservados con nuestros asuntos de pareja. Cuando las cámaras se apagan en la vida de Myrka y Ulysses, así como cuando las visitas se van de tu casa o la mía, llega el silencio y sólo quedan esas dos personas que decidieron estar juntas como pareja. Allí, en ese instante de privacidad, está el verdadero resultado de nuestras decisiones y la esencia de la vida que decidimos vivir.