domingo, 26 de julio de 2009

Don Omar y el peligro de generalizar


Hace unos días la revista People en Español reportó la indignación en la que se encuentran algunos colombianos con el cantante Don Omar, quien en su nueva canción, "Sexy robótica", hace mención al problema de las drogas en ese país. El dice en su letra: “Usa un perfume que hipnotiza, popper, y un polvo mágico que hechiza, bendecimos a Colombia, pues. Fuma un cigarro que da risa y la pastilla de la risa".

Al preguntarle al cantante sobre esto, él contestó que no quería irrespetar a Colombia, pero que hay realidades que no se pueden ocultar. Explicó que no hablar del problema sería una hipocresía. Sin embargo, en mi opinión, hay una gran diferencia entre negar una realidad y ponerla en una canción. El mensaje de un artista como Don Omar llega a millones de seguidores y cada palabra que elija tendrá un efecto multiplicador muy poderoso. Entonces hay que ser muy cuidadoso a la hora de elegir entre resaltar un problema o simplemente ignorarlo.

Por otro lado, cuando estemos tentados a generalizar, recordemos por un momento que todos pertenecemos a algún tipo de grupo social con el que podemos ser víctimas de lo mismo. Sería muy injusto decir algo como que “todos los reggaetoneros están en malos pasos”, porque muchos de los que sí han vivido eso, ya han pasado la página y no quieren que se les identifique de esa manera. De la misma forma, Colombia no quiere que se le identifique más con las drogas.

Ya sea por el color de nuestra piel, el país de donde venimos o la actividad que realizamos, todos podemos ser víctimas de la generalización o de que alguien resalte nuestro lado negativo. Para que esto no ocurra, lo mejor que podemos hacer es aprovechar las situaciones que vivimos para aprender de ellas y seguir adelante siendo cada día mejores personas.


Alberto Sardiñas

sábado, 25 de julio de 2009

Horas,Minutos y Segundos


Que rápido pasa el tiempo, pensar cuando eres chiquita que no quieres ir al colegio y lloras porque no quieres bajarte del carro. Luego es tu primera lección, tu primer amor, tu primera clase. El primer día que llegas al colegio y ya tienes 5 mejores amigos, luego es tu primer gran cumpleaños con aquel fieston. Luego un momento especial: la primera confirmación de tu Fe de acuerdo a la religión en la que creciste. Pasa el tiempo rápido y luego entras a bachillerato y eres toda una señorita o señorito. Ahí es que llega lo bueno, porque vienen tus primeros viajes, tus primeras probadas de comida exquisita de otros países como el Sushi o el pollo al curry. Luego esta tu ida a la playa, tu primera borrachera, tus imprudencias, Tu primer viaje solo a algún lugar, tu primera vez, tu primer carro, tu primer trabajo, Tu amor verdadero.
Y sin darte cuenta, pasaste de ser un niño a un adolescente y luego a un adulto con muchas responsabilidades. Pero a veces siendo niño toca crecer rápido a ser adulto, y en ese tiempo nunca tomamos los minutos necesarios para jugar nintendo, o salir a la lluvia a mojarte sin pensarlo. Y al pasar del tiempo nos damos cuenta que todo paso tan rápido que antes de los 30 no pudiste hacer esa lista de las 20 cosas que siempre quisiste hacer. Por eso hay un dicho muy sabio que dice que las horas se convierten en minutos y los minutos en segundos y cuando te das cuenta todos los años pasaron frente a tus ojos mas rápido que el famoso ratón de las caricaturas "Speedy Gonzalez", lo recuerdas?...

Entonces yo digo que como las horas son minutos y los minutos son solo segundos, entonces aprovecha este mes para hacer lo que te gusta, e ir donde quieres ir. Aprovecha cada instante ya que el tiempo no es tangible y pasa mas rápido que el correcaminos.... Y al ver para atrás, si aprovechaste bien el tiempo, tendrás memorias muy dignas de contar a tus hijos y a los demás....

Así que no dejes que el tiempo te limite ... Limítate a tomarte el tiempo para ti

Andrea Briceño

jueves, 9 de julio de 2009

Michael Jackson: Ahora que has muerto


Ahora que Michael Jackson se fue de este mundo, hasta sus más duros críticos se han convertido en fanáticos. De un momento a otro para muchos se acabaron los chistes de sus supuestos “juegos con niños”. Ahora muchos de los que alguna vez bromearon, se enfocan en su “extenso legado musical”. Pero no te sientas mal si tú también has experimentado un cambio sobre lo que significa Michael Jackson en tu mente. Es pura y simple naturaleza humana.


Eso me recuerda a un profesor que teníamos en la universidad. Era una de las clases más difíciles de toda la carrera. Mientras él nos hacía la vida de cuadritos en el salón de clases, nuestra reacción era burlarnos de su forma de caminar, su vestimenta tan excéntrica y ni qué hablar de la forma “tan ridícula” en la que explicaba cada capítulo del libro. Un día la muerte de este profesor nos tomó por sorpresa. En ese momento dejó de ser “el que camina y se viste raro” para convertirse en “una eminencia en su área, que dejó un legado histórico en aquellos que estuvimos en sus clases”.


A lo mejor te preguntas: ¿Y es que acaso se puede cambiar esta forma de pensar? No lo creo, porque la incertidumbre y el miedo que todos le tenemos a la muerte hace que respetemos a todo el que pasó a mejor vida (¿será para que no nos hale los pies por la noche?). Pero sí hay algo que podemos hacer: enfocarnos en las cosas positivas de cada persona que está viva y admirarla como lo haríamos si ya no estuviera entre nosotros.

Alberto Sardiñas

No te impidas ser feliz


Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien no conversa con quien no conoce.

Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.

Muere lentamente quien no gira el volante cuando esta infeliz con su trabajo, o su amor, quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos...

¡Vive hoy!

¡Arriesga hoy!

¡Hazlo hoy!

¡No te dejes morir lentamente!

¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

Anonimo

domingo, 28 de junio de 2009

Michael Jackson: Una muerte anunciada



Hace sólo unos días el mundo se conmovió con la inesperada muerte del Rey del Pop, Michael Jackson. Una estrella que compartió su música, sus espectáculos y su historia personal con el mundo entero. El mismo día, unas horas antes, había fallecido víctima de cáncer la actriz Farrah Fawcett. Mientras la muerte de ella era un poco más predecible debido a la enfermedad que enfrentaba, la de Jackson nadie la esperaba, mucho menos cuando recién había anunciado una gira de conciertos. Estoy seguro de que este cantante se levantó ese día convencido de que la vida continuaría, sin saber que sólo le quedaban horas.

Sin embargo, en mi opinión, la muerte de Michael Jackson también fue una muerte anunciada. Tan anunciada como la tuya y la mía. Todos sabemos que, tarde o temprano, nos vamos a ir de este mundo. Hay personas que viven 100 años y hay otros que mueren el día que nacieron. El día de hoy tenemos que sentirnos privilegiados por los años que hemos vivido y por la oportunidad de permanecer aquí, que cada día recibimos.

Es por eso que me gustaría que pudiéramos ver la inesperada muerte de Michael Jackson como un llamado de atención para cada uno de nosotros. Preguntémonos: ¿Cómo he usado mis días hasta ahora? ¿Qué cosas he logrado a nivel profesional, personal y espiritual y cuáles sigo teniendo pendientes? ¿Cómo estoy usando mi tiempo cada día? ¿Hay alguien a quien debería decirle algo importante, por si acaso mi vida se termina abruptamente como la de Michael Jackson?

Te deseo una larga vida. Planifícala para estar aquí por 100 años, pero por favor vive hoy como si fuera el último día de tu vida.


Alberto Sardiñas


Para que sirve un minuto?


Un minuto sirve para sonreír.
Sonreír para el otro, para tí y para la vida. Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida. Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo. Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, crer, vencer y ser. En un simple minuto se puede salvar una vida.Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo. Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida. Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.De todos los minutos bien vividos.Un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas. Decimos "un minuto" y nos parece nada.Pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.
Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo. Alguien alguna vez dijo: "Vive cada minuto como si fuera el último". Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.
Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana". Tu tiempo es ahora... el futuro es incierto... Vive cada minuto intensamente.
La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

Autor Desconocido


sábado, 13 de junio de 2009

Myrka y Ulysses: Caso casi cerrado


Luego de pasar meses protagonizando las noticias de farándula, los pasados días fueron claves en el caso tan complicado de la separación de la presentadora de televisión Myrka Dellanos y su esposo Ulysses Alonso. Es la historia de una mujer quien inesperadamente se casó con un hombre 15 años menor que ella, con quien primero vivió una gran felicidad y luego la tristeza de una separación, marcada por episodios de violencia, aparentes persecuciones y procesos legales.

Hace sólo unos días todos nos sorprendimos por la decisión de Ulysses de declararse culpable de los cargos de acoso y extorsión, entre otros. Esto le permitió salir de la cárcel bajo libertad condicional por 5 años. Más adelante, Ulysses volvió a aceptar su culpabilidad en el caso de violencia doméstica que tenía abierto. Muchas personas han calificado estas decisiones como una derrota, sin embargo, yo lo veo como un triunfo en su vida y lo felicito.

Todos cometemos errores, sin embargo, algunos se atreven a reconocerlos y otros no. Cuando negamos nuestros errores nos ponemos a la defensiva, insistimos en que hicimos lo correcto y nos quedamos en el mismo punto donde comenzamos. Sin embargo, cuando reconocemos que nos equivocamos, entramos en una nueva etapa maravillosa de nuestra vida, que consiste en aprender de esos errores y asegurarnos de que nunca nos vuelvan a ocurrir.

El otro día me reuní con una persona en mi banco, quien me mostró que una decisión que tomé sobre mi dinero me había llevado a tener una gran pérdida. Mientras yo insistía en esperar a que esa inversión subiera, él me dijo: “Alberto, allí no ganarás. Reconoce que perdiste y sigue adelante”. Eso mismo hizo Ulysses y por eso hoy lo respeto: luego de todos sus errores, se atrevió a reconocerlos y, en lugar de defender lo indefendible, reconoció sus pérdidas y pasó la página.

Ya sólo queda que Myrka y Ulysses finalicen el divorcio y ojalá que lo hagan pronto, para que ambos – cada quien por su lado – nos den una lección a todos de lo que significa salir de un problema con dignidad, aprender de las lecciones y seguir adelante con nuestras vidas.

Alberto Sardiñas